Semana de oración por la Unidad de los Cristianos 2026

🟢 Un poco de historia:
La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos es una observancia ecuménica internacional que busca acercar a las diferentes denominaciones cristianas (católicos, ortodoxos, protestantes, anglicanos, etc.) a través del diálogo y la oración.

🟢  ¿Cuándo se celebra?
Tradicionalmente, en el hemisferio norte, se lleva a cabo del 18 al 25 de enero. Estas fechas tienen un significado simbólico: 
El 18 de enero: Antiguamente era la festividad de la Cátedra de San Pedro.
El 25 de enero: La festividad de la Conversión de San Pablo.
Nota: En el hemisferio sur, como enero suele ser tiempo de vacaciones, muchas comunidades la celebran en torno a Pentecostés, que también es una fecha simbólica sobre la unidad de la Iglesia.
Aquí en Perú se sigue las fechas del hemisferio norte.

🟢  ¿Cuál es su origen?
Aunque hubo intentos previos, la iniciativa moderna despegó en 1908 gracias al reverendo Paul Wattson. A partir de la década de 1960, tras el Concilio Vaticano II, la Iglesia Católica se involucró plenamente, y hoy es organizada conjuntamente por:

El Consejo Mundial de Iglesias: (que agrupa a la mayoría de las iglesias protestantes y ortodoxas).
El Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos: (de la Santa Sede).

En Lima esta semana fue celebrada cada día en lugares distintos bajo el título: 
"Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, y fueron llamados a una sola Esperanza (Ef 4,4)




El ultimo día fue celebrada el  sábado 24 de enero ’26, en el Centro Juan Carlos Duque en donde participaron diversos representantes de varias iglesias y comunidades, una verdadera fiesta en el Espíritu, animada por el coro de las Hermanas Agustinas, y por diversos oradores, entre ellos: El Pr. Enrique Alva, La Pastora, Irene Ponce, El Padre Daniel, El Obispo Anglicano Jorge Aguilar, La Hna. Carmen (Agustina), el Reverendo Carlos Quispe (Iglesia Anglicana), el Padre Fray Alexander Espinoza (Franciscano), el Pastor Oscar Jo Bastidas (Presbiteriano), la Hna. Maria Elena Rioja (YMCA), El Pastor Pedro López (Pentecostal) y del Movimiento de los Focolares: Gustavo Clariá y Rosarito Tapiero.










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Gracias Nelly y Raúl

Comentarios

  1. Muchas gracias por compartir este valioso artículo sobre la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Es inspirador ver cómo se promueve el diálogo y la fraternidad en Lima. Sigamos difundiendo estas iniciativas que tanto bien hacen a nuestra comunidad. Cuenten con mi apoyo para dar a conocer este mensaje de unidad.

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  2. ¡Excelente nota! Agradezco profundamente que nos mantengan informados sobre estos espacios de oración. La unidad es un camino que debemos construir juntos cada día. Compartiré este enlace con mis grupos para que más personas se sumen a esta noble causa por la paz y el entendimiento mutuo.

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  3. Gracias por este aporte tan significativo. Leer sobre estas actividades renueva la esperanza de ver una comunidad cristiana más unida y solidaria. Es fundamental seguir difundiendo estos esfuerzos para que el mensaje llegue a todos los rincones de nuestra ciudad. Sigamos adelante con esta misión.

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  4. Qué alegría leer sobre esta iniciativa en Lima. Agradezco el esfuerzo de los Focolares por propiciar estos encuentros de fe. Me comprometo a difundir este artículo para invitar a otros a participar en la oración por la unidad. Que el espíritu de hermandad siga creciendo entre nosotros.

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  5. Un texto muy necesario para los tiempos actuales. Gracias por recordarnos la importancia de la oración compartida. Es vital que sigamos difundiendo estas noticias para fortalecer nuestra fe y nuestra convivencia. Compartiré este link en mis redes sociales ahora mismo para que la iniciativa se fortalezca.

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  6. Muchas gracias por publicar este artículo. La Semana de Oración por la Unidad es una oportunidad de oro para derribar muros. Sigamos difundiendo este contenido para motivar a más cristianos a buscar lo que nos une por encima de lo que nos separa.

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  7. Agradezco de corazón la claridad con la que exponen la importancia de este evento. Iniciativas como esta merecen ser compartidas masivamente. Estaré difundiendo el blog entre mis conocidos para que la oración por la unidad de los cristianos sea una realidad vibrante en Lima este 2026.

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  8. ¡Qué hermoso testimonio de unidad! Gracias por compartir los detalles de este encuentro de fe. La difusión de estas actividades es clave para construir puentes de diálogo. Sigamos apoyando y compartiendo estas noticias que nos invitan a vivir como verdaderos hermanos en Cristo.

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  9. La luz nos UNE, nos guía, brilla en las tinieblas del individualismo, de la separación y división. La Fe en Jesucristo nos lleva a vivir como un solo cuerpo en un solo espíritu! Que nos podamos mantener unidos en la oración y la acción compasiva que se irradie por donde vayamos. Que la Fe y la Palabra nos mantenga unidos!!! Una hermosa liturgia ecuménica nos anima a seguir comprometidos por la Unidad.

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  10. Como bien señala el movimiento de los Focolares, el camino del ecumenismo es irreversible. Es un proceso de conversión continua que nos lleva a mirar al otro no como un extraño, sino como parte de nosotros mismos. El diálogo es la herramienta que nos permite sanar heridas del pasado y proyectar un futuro donde la diversidad sea celebrada como una expresión del único Espíritu.

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  11. No hay diálogo posible sin humildad. Reconocer que necesitamos del otro para comprender la plenitud del misterio de Dios es esencial. El ecumenismo nos enseña a escuchar con el corazón y a valorar las semillas de verdad presentes en cada hermano. Esta apertura es la que permite que el amor recíproco florezca y que la unidad deje de ser un ideal lejano.

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  12. La unidad entre cristianos potencia nuestra capacidad de servir a los más necesitados. El diálogo nos impulsa a colaborar en proyectos sociales, éticos y humanitarios, mostrando un rostro unido de la caridad. Cuando las Iglesias trabajan juntas por el bien común, el mensaje del Evangelio se vuelve más creíble y eficaz, transformando las estructuras de injusticia en nuestra sociedad actual.

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  13. La oración conjunta es la base de todo esfuerzo ecuménico. Al rezar unidos por la paz y la unidad, permitimos que el Espíritu Santo transforme nuestras mentes y corazones. El diálogo nace de esta intimidad compartida con Dios, derribando prejuicios y fortaleciendo los lazos de fraternidad. Orar juntos es el primer paso real hacia la unidad visible que tanto anhelamos.

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  14. El diálogo ecuménico es un intercambio de dones donde cada tradición aporta su riqueza. No se trata de perder la identidad, sino de profundizar en ella a través del encuentro con el otro. Al reconocer el Espíritu que actúa en nuestros hermanos, crecemos en humildad y caridad, comprendiendo que la diversidad, vivida en comunión, es una de las mayores bellezas de la Iglesia.

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  15. En un contexto global marcado por la fragmentación, la unidad de los cristianos es un signo profético. Trabajar por el ecumenismo significa ofrecer al mundo un testimonio de reconciliación. Cuando dialogamos, demostramos que la paz es posible. Esta Semana de Oración nos invita a ser "un solo cuerpo", reflejando una luz de esperanza necesaria para toda la humanidad.

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  16. El verdadero ecumenismo se vive en el "diálogo de la vida". Más allá de los acuerdos teológicos, la importancia radica en compartir el día a día con respeto y amor recíproco. Al abrir nuestro corazón a hermanos de otras confesiones, enriquecemos nuestra propia fe y construimos una sociedad más cohesionada, donde la fraternidad sea el motor de nuestras acciones.

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  17. El ecumenismo no es una opción, sino una respuesta al deseo de Jesús: "Que todos sean uno". Al celebrar la Semana de Oración 2026, recordamos que nuestras diferencias no deben ser muros, sino puentes. El diálogo sincero nos permite descubrir que lo que nos une —la fe en Cristo y la esperanza— es mucho más fuerte que cualquier división histórica. Es hora de caminar juntos.

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