Los “Q’eros”, guardianes de la cultura Inca
El término “El Último Ayllu Inca” es un título cargado de simbolismo histórico, antropológico y espiritual. Se le otorga a la Nación Q’ero principalmente por su papel como reservorio genético y cultural del Imperio Incaico.
Aquí explico sus tres significados fundamentales:
#1. El Refugio de la Resistencia (Significado Histórico)
Se dice que cuando los conquistadores españoles consolidaron su control sobre Cusco, un grupo de familias de la nobleza y sacerdotes incas se retiraron hacia las zonas más inaccesibles de la cordillera de los Andes (por encima de los 4,000 metros).
• Al estar protegidos por la geografía extrema de Paucartambo, permanecieron "ocultos" o aislados durante siglos.
• A diferencia de otras comunidades que fueron sometidas a las "reducciones" españolas, los Q'eros mantuvieron su estructura social original mucho más tiempo.
#2. La Pureza del Ayllu (Significado Social)
El Ayllu es la unidad básica de la organización social incaica, basada en el parentesco y el trabajo colectivo.
• Sin mestizaje cultural forzado: Mientras que en el resto del Perú la cultura se mezcló intensamente con las tradiciones europeas (sincretismo), los Q’eros mantuvieron sus leyes de reciprocidad (Ayni y Minka) casi intactas.
• Autosuficiencia: Siguen operando bajo un sistema de control vertical de pisos ecológicos, tal como lo hacían los Incas, moviéndose entre la puna y la ceja de selva para obtener diversos productos.
#3. Los Guardianes de la Sabiduría (Significado Espiritual)
Los Q’eros son considerados los “Paqos” (sacerdotes o maestros) de los Andes. Se cree que ellos conservan el conocimiento espiritual más puro:
• Lengua Quechua Antigua: Hablan una variante del quechua que conserva términos y estructuras que ya han desaparecido en las ciudades.
• La Profecía del Encuentro: Según su tradición oral, ellos bajaron de las montañas en los años 50 (cuando fueron "redescubiertos" oficialmente por la expedición de Oscar Núñez del Prado en 1955) porque era el momento de compartir la sabiduría del "Buen Vivir" con el mundo.
En resumen:
Llamarlos el "Último Ayllu Inca" no significa que sean fósiles vivientes, sino que son la conexión viva más directa con la forma de vida, la organización y la espiritualidad del Tahuantinsuyo. Son el puente entre el pasado imperial y el presente.
Introducción:
En nuestro ultimo articulo habíamos anunciado el propósito de este viaje en:
“La inculturación y Sportmeet”
Nuestro equipo, conformado por especialistas en deporte relacional, aprendizaje aplicado, salud integral y coaching, emprendió este viaje hacia el corazón de los Andes. Para este desafío, la aclimatación fue el primer paso crítico. En Cusco, la presión atmosférica desciende a 515 mm de mercurio, lo que significa un 35% menos de oxígeno que a nivel del mar. El cuerpo debe adaptarse a este "aire fino" produciendo más glóbulos rojos, un proceso que exige ayuno y reposo inicial.
El hospedaje en Cusco:
Por medio de nuestro amigo Arnaldo Serna nos contactó en Cusco con “Qosqo Maki”. Solamente de este lugar le vamos a dedicar otro artículo, ya que es una institución que realiza un gran aporte al bien común; ofrece espacios seguros dedicados a apoyar a niños, niñas, adolescentes en situación de calle y público en general; brindando alojamiento, educación y formación en diversas áreas para su desarrollo integral. Les ensenan el valor de la responsabilidad y del trabajo, cuentan con un sector de empresa con sectores dedicados a: carpintería, panadería y cafetería de especialidad.
El Camino hacia el Santuario:
Un dia a la madrugada partimos hacia la región “Q’ero” en una miniván con el experto conductor Henrry y acompañados por Ezequiel Apazza, el alcalde de la comunidad “Q’ero”; recorrimos rutas zigzagueantes y poco a poco nos fuimos introduciendo cada vez más en los Andes en la región de “Paucartambo” a mas de 4000 metros de altura. En medio de un paisaje de montañas y nubes se alcanzaban a distinguir las manadas de alpacas y llamas que pastoreaban en las laderas.
Al llegar a la casa de Ezequiel, la realidad física se impuso: construcciones circulares de piedra con techos de paja situadas en pendientes donde caminar apenas 20 metros agotaba los pulmones. Sin embargo, la calidez de su hogar y la hospitalidad de su familia donde conocimos a: Marlene, la esposa de Ezequiel y a hijo Jordy.
Luego de un camino de casi una hora en vehículo llegamos a “Chua Chua”, un poblado con varias casas, una escuela con su cancha, una vieja iglesia abandonada y la sala de reuniones de los lideres de las distintas comunidades que en ese momento se encontraban en reunión.
Nos dio tiempo para dar un paseo por la escuela y en la cancha encontramos un afiche grande ya abandonado, pero que mostraba un diseño muy interesante; para nosotros fue como haber descubierto un tesoro. En este afiche, se encontraba detallado el calendario festivo y ritual de la Nación “Q’ero”. Este mapa de su cosmovisión ilustraba la unidad básica social, el “Ayllu”, y organizaba la vida según los ciclos de la naturaleza: la siembra, la obtención del chuño (papa seca al sol) y la protección de los “Apus” (montañas sagradas). En este mapa se plasmaban los principios del “Ayni” (reciprocidad) y la “Minka” (trabajo comunitario).
Pudimos presenciar, en absoluto silencio, una asamblea de líderes que deliberaban sobre el pastoreo y la siembra en lengua quechua. El ambiente, aunque enérgico por momentos, era profundamente sereno y respetuoso.
El sonido de los “Pututus” (instrumento de sonido realizado con caracoles marinos), marcó el cierre de la reunión, recordándonos la atemporalidad de sus tradiciones. Al finalizar la reunión fuimos muy bien recibidos por los jefes comunitarios.La Ceremonia a la Pachamama:
Al día siguiente el punto culminante fue la ceremonia “Pachamama” (La Madre Tierra), presidida por Andrés, un “Paqo” (sacerdote andino). Para los “Q’eros”, la “Pachamama” es un ser vivo y consciente. La ceremonia busca restaurar el equilibrio entre los tres mundos: el “Uku Pacha” (mundo interior), el “Kay Pacha” (presente) y el “Hanan Pacha” (cosmos), con el fin de alcanzar el “Sumaq Kawsay” (Buen Vivir).
El ritual se desarrolló con una meticulosidad que solo a ellos los caracteriza, destacando su delicadeza en movimientos lentos y precisos, donde cada elemento que se ofrece tiene su significado en su cosmovisión, y solo puede ser comprendido si se entre en ella. Sería inútil describir los pasos o la secuencia de dicho rito porque carecería de sentido y significado para quien lo lee. Lo importante era estar allí con respeto, con la mente vacía y sin realizar consideraciones de nuestro pensamiento sacando conclusiones irrelevantes.
El viaje de regreso
Regresamos a Cusco junto a toda la familia; al dejar el santuario y descender hacia la "civilización", el paisaje fue cambiando paulatinamente a medida que descendíamos. Dejamos de ver las manadas de alpacas y llamas retozando por las laderas; iniciamos en camino de ruta asfaltada; e comenzamos a ver los primeros vehículos en ambos sentidos. A nuestro costado nos acompañaba las márgenes del río “Paucartambo”, la niebla dejó ver cicatrices en la tierra: huecos gigantescos de minas ilegales donde hombres jóvenes trabajaban día y noche en la extracción del oro. Este escenario de explotación desenfrenada se presentaba como la antítesis del “Buen Vivir”.
Allí pensaba en mi interior: Hace casi 500 años que miles de hombres de todos los lugares llegan a estas montañas con un solo fin “la fiebre del oro”, pero solo un ínfimo número han descubierto el verdadero tesoro escondido en este ángulo de los Andes, y por ello me sentía un privilegiado junto al resto del equipo en haber descubierto juntos esta cultura de los “Q’eros” y aquello que pueden hoy enseñar al resto del mundo: a vivir bien y en armonía con todo el cosmos.
Ya el sueño y el cansancio nos había vencido, un momento de descanso porque ya en unos días estaba por iniciar la última etapa de este proyecto que consistía en la presentación de todos estos saberes en la Universidad de San Marcos en Lima, pero esto se lo narraremos más adelante.
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Nota: ¿Qué es Sportmeet?
Es una red internacional de deportistas y profesionales del ámbito deportivo que forma parte del Movimiento de los Focolares. Fundada oficialmente el 15 de septiembre de 2002, en Loppiano (Italia), y busca transformar el mundo del deporte desde adentro, utilizándolo como una herramienta para construir un mundo más unido.
¿Cuál es su Misión?
La misión de “Sportmeet” es promover una "Cultura del Deporte" que sea capaz de generar paz y fraternidad universal. Su objetivo es que el deporte deje de ser visto únicamente como un espectáculo comercial o una competencia feroz, para redescubrirlo como un catalizador de cambio social y humano.
Pilares y Valores:
La labor de “Sportmeet” se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
1. La Regla de Oro: Su base ética es *"Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti". En el deporte, esto se traduce en el respeto absoluto al oponente, al árbitro y a las reglas.
2. Cultura del Dar: Frente a la cultura de la posesión o del éxito a cualquier precio, proponen el "dar": dar el máximo esfuerzo, dar apoyo al compañero y compartir los valores positivos del juego.
3. Fraternidad Universal: Consideran que el campo de juego es un laboratorio social donde personas de diferentes religiones, culturas y etnias pueden experimentar la unidad.
Actividades:
“Sportmeet” no solo teoriza; lleva sus valores a la práctica a través de:
# Proyectos sociales: Intervenciones en zonas de guerra, países en desarrollo o barrios con exclusión social, usando el deporte para sanar tejidos sociales.
# Congresos internacionales: Espacios donde se dialoga sobre la ética deportiva, la economía en el deporte y la pedagogía.
# Formación: Talleres para jóvenes y profesionales sobre cómo vivir la fraternidad en la alta competición.




















Felicitaciones Marcelo Leppez por esta columna. Al leer y comprender cada palabra se siente la fibra sensitiva de una cultura viva que se resiste a perderse en el tiempo. Un buen trabajo. Recomiendo su lectura.
ResponderBorrar🟢 Creo que es un gracias compartido con todo el equipo: Sandy Isla, Federica Comazzi, Francisco Sebok y Bertha Ricaldi. Y también nombraría a tantos otros colaboradores que en silencio han contribuido de distintos lugares a la realización de este proyecto, no podemos dejar de nombrar las esposas e hijos de algunos del grupo que hicieron el sacrificio nada pequeño de dejar a sus papas por una semana en las alturas de los Andes.
BorrarQué lectura tan enriquecedora sobre la nación Q’ero. Es verdaderamente emocionante descubrir cómo este pueblo ha logrado mantener intactas sus tradiciones ancestrales a pesar del paso de los siglos y la modernidad. Tu artículo nos invita a reflexionar sobre la importancia de proteger nuestra identidad cultural y valorar a quienes custodian los secretos de los Incas. La forma en que describes su conexión con la naturaleza y su cosmovisión es simplemente inspiradora. Gracias por compartir esta joya de nuestra historia peruana y por recordarnos que el pasado sigue vivo en los Andes.
ResponderBorrarMe ha cautivado la manera en que expones la resistencia cultural de los Q’eros. A menudo olvidamos que existen comunidades que aún viven en armonía con la Pachamama, practicando rituales que datan de la época del Tahuantinsuyo. Tu texto no solo informa, sino que sensibiliza al lector sobre la vulnerabilidad y la fuerza de estos guardianes. Es un llamado de atención necesario para que las instituciones y la sociedad civil valoren más este patrimonio inmaterial. Felicidades por un trabajo tan bien documentado y lleno de respeto hacia nuestras raíces más profundas.
ResponderBorrarExcelente publicación. Los Q’eros representan un puente directo con nuestra historia peruana y tu artículo logra transmitir esa mística de manera impecable. Me impresionó especialmente el detalle sobre sus textiles y la simbología que guardan, pues no son solo prendas, sino libros abiertos de sabiduría. Es vital que se difundan contenidos como este para que las nuevas generaciones comprendan que el legado inca no son solo piedras y ruinas, sino una cultura viva que respira en las alturas del Cusco. Gracias por este aporte tan valioso para la comunidad.
ResponderBorrarLeer sobre los guardianes de la cultura inca me ha llenado de orgullo. Tu artículo destaca con mucha sensibilidad la espiritualidad de los Q’eros y su rol como 'Herederos de los Incas'. En un mundo tan globalizado, su persistencia es un acto de valentía. Me gusta mucho cómo estructuras la información, haciendo que sea fácil de entender pero manteniendo la profundidad del tema. Sin duda, nos dejas con la curiosidad de aprender más sobre su organización social y sus ritos sagrados. Muchas gracias por visibilizar este tesoro peruano.
ResponderBorrarQué artículo tan necesario para entender la diversidad de nuestro Perú, lamentablemente poco conocida. Los Q’eros son, sin duda, los últimos centinelas de un conocimiento que el mundo moderno apenas comienza a comprender. Te agradezco por detallar su forma de vida y esa resistencia pacífica que los caracteriza. Tu estilo de redacción es muy fluido y logra transportar al lector hasta las gélidas cumbres andinas. Es fundamental que sigamos apoyando la difusión de estas historias para que su legado no se pierda en el olvido. Un gran aplauso por tu labor informativa.
ResponderBorrarMe encantó este recorrido por la historia viva de los Q'eros. Es sorprendente pensar que esta comunidad permaneció oculta por tanto tiempo, preservando la pureza de sus costumbres. Tu artículo resalta perfectamente ese equilibrio que mantienen con el entorno, una lección de sostenibilidad que todos deberíamos aprender hoy en día. Gracias por poner el foco en estos guardianes de la tradición incaica. Es una lectura obligatoria para cualquier peruano que desee conectar con su esencia y entender el valor de nuestra herencia cultural. Gran trabajo de investigación y redacción.
ResponderBorrarUna pieza periodística y cultural maravillosa. Los Q’eros nos enseñan que la verdadera riqueza reside en la conexión con la tierra y el respeto por los antepasados. Al leer tu artículo, uno siente una profunda admiración por su tenacidad. Has logrado capturar la esencia de su cosmovisión y la importancia de su lengua y ritos. Espero que sigas compartiendo más sobre nuestras comunidades originarias, ya que textos como el tuyo ayudan a derribar prejuicios y a fomentar un sentimiento de identidad nacional mucho más sólido y empático.
ResponderBorrarMuchas gracias por este fascinante artículo sobre los guardianes incas. Es un recordatorio de que nuestra historia no terminó con la conquista, sino que se refugió en las montañas. La descripción que haces de la vida cotidiana de los Q’eros y su papel como sacerdotes de la tierra es sublime. Es un contenido que invita a la introspección y al respeto profundo por los pueblos originarios. Te felicito por la claridad y la pasión que transmites en cada párrafo; se nota un compromiso real con la difusión cultural. Me ha nacido el deseo de un dia ir a conocerlos.
ResponderBorrarEs un honor leer sobre los Q’eros a través de tu pluma. Tu artículo nos muestra la importancia de la nación Q’ero no solo para el Perú, sino para la humanidad entera, al ser poseedores de una sabiduría ancestral única. Me parece fundamental que se destaque su capacidad para sobrevivir en condiciones extremas manteniendo su alegría y fe en la Pachamama. Gracias por este recordatorio de que somos un país de todas las sangres y que nuestra mayor fortaleza está en nuestra diversidad. Excelente aporte al blog de los Focolares.
ResponderBorrarIncreíble relato sobre los Q’eros. Me ha gustado mucho cómo explicas su relación con los Apus y la importancia de sus ceremonias. A veces lo sagrado se pierde en el turismo convencional, pero tu artículo le devuelve esa dignidad y respeto que merece la cultura inca viva. Es un texto que educa y conmueve a la vez. Ojalá más personas lean esto y comprendan que proteger a los Q’eros es proteger nuestra propia historia. Gracias por compartir este conocimiento con tanta dedicación y detalle. Espero el próximo articulo.
ResponderBorrarTu artículo es una ventana abierta a un mundo que muchos desconocen. Los Q’eros son un ejemplo de resiliencia y tu narrativa les hace justicia. Es fascinante cómo han conservado su organización social y su fe antigua casi sin alteraciones. Me quedo con la reflexión sobre la importancia de la reciprocidad, el 'Ayni', que mencionas implícitamente en su forma de vida. Gracias por traernos este pedazo de los Andes a la pantalla y por recordarnos que el corazón del Tahuantinsuyo sigue latiendo fuerte en las alturas de nuestros cielos peruanos.
ResponderBorrarQué valiosa información has compartido hoy. Los Q’eros son verdaderos tesoros humanos vivos y tu artículo ayuda a que más gente reconozca su importancia. Me ha impresionado la profundidad de sus tradiciones y la sencillez de su existencia, algo que contrasta fuertemente con nuestro ritmo de vida actual. Tu escritura logra capturar esa paz y sabiduría que emanan estas comunidades. Felicidades por dedicar este espacio a la cultura incaica y por hacerlo con tanto respeto y elegancia. Es una lectura que realmente vale la pena difundir.
ResponderBorrarFascinante artículo sobre la última comunidad inca. Es vital entender que los Q’eros no son solo un grupo étnico, sino los guardianes de una biblioteca espiritual y cultural que ha sobrevivido siglos. Tu forma de describir sus vestimentas y su lengua quechua pura es muy enriquecedora. Gracias por invitarnos a valorar este patrimonio que es de todos los peruanos. Este tipo de contenidos son los que enriquecen los blogs y fomentan una conciencia crítica y apreciativa sobre nuestras raíces. Un saludo afectuoso desde Trujillo y gracias por la calidad informativa.
ResponderBorrarUn artículo impecable que nos conecta con lo más profundo del Cusco. Los Q’eros son la prueba de que el espíritu inca es inquebrantable. Me ha gustado mucho el enfoque que le das a su rol como guardianes de la cultura, resaltando que su aislamiento fue su mayor protección. Es un texto que nos motiva a viajar no solo físicamente, sino mentalmente hacia nuestras raíces. Gracias por este aporte tan significativo y por escribir con tanta claridad sobre un tema tan complejo y espiritual. Saludos desde Cusco.
ResponderBorrarMuchas gracias por compartir su extraordinaria experiencia, queda en el corazón el deseo ardiente de compartir a todo el mundo. Gracias Q’eros por enseñarnos el verdadero desarrollo.
ResponderBorrarEn un mundo donde las noticias negativa abundan,tu articulo lleva Esperanza!
ResponderBorrarEs fascinante leer sobre la resiliencia de la nación Q'ero. A menudo olvidamos que el legado inca no es solo piedra y museos, sino una cultura palpitante que sobrevive en las alturas de los Andes. Su capacidad para preservar el quechua original y sus tradiciones textiles es un testimonio de identidad inquebrantable. Este artículo nos invita a reflexionar sobre nuestra propia conexión con la tierra. Ojalá aprendamos de su respeto por la Pachamama para construir un futuro más sostenible y armonioso, valorando siempre nuestras raíces más profundas y ancestrales.
ResponderBorrarQué artículo tan conmovedor sobre los guardianes de nuestra herencia. La historia de los Q'ero nos enseña que la verdadera riqueza no reside en lo material, sino en la sabiduría transmitida de generación en generación. Al mantenerse aislados voluntariamente, protegieron una cosmovisión que hoy resulta vital para la humanidad. Es nuestra responsabilidad, como sociedad moderna, acercarnos a ellos con humildad y respeto, buscando un diálogo intercultural que nos permita sanar nuestra relación con la naturaleza. Gracias por compartir esta valiosa información que nos reconecta con nuestra esencia más pura.
ResponderBorrarLeer sobre los Q'ero me llena de orgullo y esperanza como peruano. En un mundo cada vez más globalizado y uniforme, la existencia de una comunidad que mantiene intactas las costumbres del Tahuantinsuyo es un milagro cultural. Su textilería no es solo arte, es un lenguaje sagrado que narra su historia y espiritualidad. Este texto nos motiva a mirar hacia las montañas con mayor gratitud. Debemos apoyar las iniciativas que protejan su territorio y su autonomía, asegurando que su luz siga iluminando los Andes por muchos siglos más de historia.
ResponderBorrarLa sabiduría de los Q'ero es un regalo invaluable para el Perú y el mundo. El concepto de reciprocidad o "Ayni" que ellos practican es la clave para resolver muchos de los conflictos sociales actuales. Este artículo destaca magistralmente cómo han custodiado sus conocimientos astronómicos y medicinales frente a la adversidad. Me hace pensar en cuánto tenemos que desaprender para volver a lo esencial. Es vital que las nuevas generaciones conozcan estos relatos para fortalecer su identidad nacional y valorar la diversidad que nos hace un país tan único. Soy profesor y esos conceptos no los enseñamos.
ResponderBorrarIncreíble reseña sobre la última comunidad inca. Los Q'ero representan un puente vivo hacia nuestro pasado que debemos cruzar con sumo cuidado y admiración. Su resistencia pacífica en las cumbres de Paucartambo es una lección de dignidad. Me impresiona cómo su vestimenta y sus rituales mantienen la misma simbología de hace quinientos años. Es un llamado de atención para no dejar que el olvido opaque estas voces milenarias. Gracias por resaltar su rol como protectores de la biodiversidad y de la espiritualidad andina en este espacio tan necesario.
ResponderBorrarLos Q'ero nos demuestran que la espiritualidad andina sigue vigente y poderosa. Este artículo me ha permitido comprender mejor su rol como intermediarios entre lo humano y lo divino a través de las ofrendas a los Apus. Es inspirador ver cómo una comunidad tan pequeña posee una fortaleza cultural tan inmensa. Su legado nos desafía a ser mejores ciudadanos, más conscientes del impacto que tenemos en el medio ambiente. La preservación de su lengua y sus ritos es una tarea que nos incumbe a todos los peruanos con amor.
ResponderBorrarMe quedo con la imagen de los Q'ero como "Guardianes de la Cultura". Este artículo es una ventana a un mundo donde el tiempo parece haberse detenido para proteger lo sagrado. Su conocimiento sobre las plantas medicinales y los ciclos agrícolas es ciencia ancestral que merece ser reconocida a nivel global. Es fundamental que estos espacios de difusión sigan existiendo para romper con los prejuicios y el desconocimiento. Los Q'ero no son solo parte de nuestra historia, son protagonistas fundamentales de nuestro presente y maestros de una vida equilibrada.
ResponderBorrarUna lectura necesaria para entender la profundidad del alma andina. Los Q'ero han logrado lo que parecía imposible: mantener viva la llama del incario sin contaminarse con la ambición del mundo exterior. Sus tejidos, llenos de colores y geometrías sagradas, son libros abiertos que esperan ser leídos con el corazón. Este post nos invita a valorar el silencio y la altura como espacios de crecimiento espiritual. Ojalá este mensaje llegue a muchos corazones y despierte un verdadero deseo de proteger nuestro patrimonio vivo con acciones concretas y respeto.
ResponderBorrarQué importante es visibilizar a la nación Q'ero y su lucha por la preservación cultural. Este artículo subraya la belleza de sus tradiciones y la pureza de sus costumbres. Verlos como los herederos directos de los incas nos obliga a replantearnos nuestra jerarquía de valores. La sencillez de su vida en las montañas es una crítica silenciosa pero contundente al consumismo desenfrenado. Gracias por este aporte al blog; nos ayuda a sentirnos más cerca de nuestras raíces y a valorar la diversidad humana como nuestro mayor tesoro colectivo. Gracias a los profesores que organizaron este evento.
ResponderBorrarLos Q'ero son, sin duda, los centinelas de nuestra identidad. A través de este texto, podemos apreciar la importancia de su cosmovisión, donde todo está interconectado y tiene vida. Su resistencia no es solo física, sino espiritual y mental. Mantener sus leyes ancestrales en un entorno tan difícil es un acto de heroísmo cultural. Debemos fomentar un turismo responsable que los beneficie sin alterar su esencia. Me ha encantado aprender más sobre su conexión con el sol y la luna, elementos vitales que rigen su existencia cotidiana y mística.
ResponderBorrarEste artículo sobre los Q'ero es un soplo de aire fresco y sabiduría. Nos recuerda que la verdadera educación también se encuentra en las cumbres andinas, transmitida oralmente de padres a hijos. La fidelidad de esta comunidad a sus ancestros es un ejemplo de lealtad y amor por la tierra. Es emocionante pensar que aún existen lugares donde el hombre y la naturaleza conviven en perfecta simbiosis. Sigamos compartiendo estas historias para que el legado de los incas nunca se extinga y siga floreciendo en cada rincón de nuestro territorio nacional.
ResponderBorrarExcelente publicación que pone en valor a una de las comunidades más emblemáticas de nuestra región. Los Q'ero nos enseñan que la cultura es algo vivo que requiere protección y cuidado constante. Su capacidad para interpretar los signos de la naturaleza es una habilidad que la ciencia moderna apenas empieza a comprender. Este relato nos inspira a buscar nuestras propias raíces y a respetar a quienes han dedicado su vida a custodiarlas. Gracias por recordarnos que somos herederos de una civilización grandiosa que aún camina entre nosotros con sandalias de cuero.
ResponderBorrarLeer sobre los Q'ero me transporta a las alturas del Cusco y me llena de una paz profunda. Su filosofía de vida, basada en el respeto absoluto a los seres vivos, es lo que el mundo necesita hoy. Este artículo describe muy bien cómo han logrado sobrevivir manteniendo su lengua y sus ritos funerarios y festivos. Son un tesoro nacional que debemos proteger contra la indiferencia. Es un llamado a la unidad y al reconocimiento de nuestra pluriculturalidad como base de nuestra fortaleza como nación peruana ante el mundo entero.
ResponderBorrarLos guardianes incas de Q'ero nos dan una lección de humildad y perseverancia. Este texto es un recordatorio de que la historia no solo se escribe en los libros, sino que se vive en los rituales diarios de este pueblo admirable. Su arte textil es una de las expresiones más puras del pensamiento andino que sobrevive hasta hoy. Felicito al autor por este artículo tan bien documentado; nos permite acercarnos a una realidad que a veces sentimos lejana, pero que es la base fundamental de nuestra identidad cultural y espiritual.
ResponderBorrar🟢 Patricia, Argentina. Excelente y preciso tu relato. Muy acertada y visionaria decisión cuando decidieron resguardarse en la montaña. No solo protegieron su vida, sino que fue el inicio de un legado que debía permanecer intacto. Cuánta sabiduría transmitida de generación en generación y qué privilegio el tuyo y tus compañeros de acceder a toda esa cultura transparente, carente de influencias de otras culturas.
ResponderBorrarNo podía llegar a mejores manos toda esa información que la de Ustedes. Porque le darán un fin de trascendencia impresionante. Seguramente no ha sido fácil para ellos permanecer y mantener su filosofía de vida, su cultura en general...
Felicitaciones para Vos y tus compañeros por encarar un proyecto de tal magnitud. El resultado nos llega positivo.
No dejo de ver que para Ustedes también fue y es un trabajo extremo. La exigencia física, mental y espiritual ha sido excepcional, no cualquiera lo alcanzaría.
La conclusión del trabajo ha sido un éxito. ¡¡¡Nuevamente Felicitaciones!!!
Excelente Marcelo. Este pueblo nos enseña.el valor de vivir en comunidad y en armonía con la naturaleza. Un territorio común sin alambrados y una gobernanza basado en valores ancestrales. Se nota por lo que contas que el equipo de Sportmeet estaba en plena unidad y lograron un momento de comunión con ellos. Muchas gracias por tu relato tan ameno. Me hubiera gustado estar. Pn ustedes. Daniel de Argentina
ResponderBorrarMe impactó y emociono mucho ir leyendo esta experiencia de encuentros, reconocimiento, de identidad de valoración y enriquecimiento mutuo. Me hacía pensar como cada grupo, cada pueblo es una riqueza que alimenta y sostiene la existencia de lo existente. Gracias!!!
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